ACTIVIDAD Nº1
ANALFABETISMO DIGITAL
Según Alvarez, Jiménez, Verduro-Ormaza y Arias Reyes (2019) el analfabeto digital es quien desconoce de los avances tecnológicos o nuevas tecnologías. Se trata de individuos que no tienen como interactuar con este tipo de herramientas y obtener mayores ventajas de estas, lo cual se traduce en el no manejo de un ordenador, del software, internet, y demás herramientas informáticas, factor que influye en el ámbito profesional, personal y social de cada persona.
Desde 1997, según Cañón Rodríguez, Ruth Grande de Prado, Mario y Cantón Mayo Isabel (2016) se ha incrementado la mención a un nuevo tipo de analfabetismo: el digital. Este fenómeno refleja la existencia de sectores sociales capaces de aprovechar las TIC frente a otros que no logran utilizarlas. Los autores sostienen que brecha social podría ser tan significativa como la causada por el analfabetismo tradicional, adquiriendo gran importancia en la sociedad contemporánea. En línea con esta idea, Cabero y Llorente (2006) señalan que:
“la imprenta estableció una fuerte separación entre las personas que sabían leer (…) lo mismo pasa en la actualidad con la telemática, multimedia y todas las tecnologías digitales, que se están convirtiendo en el elemento básico de distribución y acceso a la información, de forma que las personas que no sean capaces de utilizarlas se van a ver claramente marginadas” (Cabero y Llorente, 2006:8)
La brecha digital se ha convertido en una preocupación relevante tanto para los gobiernos como para la sociedad y supone una desigualdad de oportunidades en el acceso a la información, el conocimiento y la educación.
BRECHA DIGITAL
La brecha digital fue definida de diversas maneras por distintos autores, todos coincidiendo en su impacto sobre la desigualdad social y el acceso a oportunidades. Rogers (2003) señala que se basa en la falta de acceso o el uso limitado de las TIC, que puede llevar a un efecto de exclusión social, privando a las personas de las oportunidades de progreso social, económico y humano que estas tecnologías ofrecen. Para Gutiérrez (2003: 25-26), la brecha digital «se concibe hoy día como una barrera al desarrollo personal y social, y como una divisoria social de la misma importancia que la economía». Además, Cabero y Llorente (2006:8) argumentan que una persona verdaderamente libre en la sociedad del conocimiento debe ser capaz de codificar y decodificar los mensajes que circulan a través de los medios y las tecnologías, de lo contrario, corre el riesgo de quedar cautiva de la manipulación. Por otro lado, Fernández Molina (2005: 80) resalta que «la existencia de las barreras motivacionales y de destrezas computacionales e informáticas nos apuntan a la brecha como un problema con múltiples factores», lo que muestra que la brecha digital es un fenómeno dinámico y complejo que va más allá del simple acceso a la tecnología, afectando también el uso y la calidad de esta.
Creo que el analfabetismo digital no solo es un desafío técnico, sino una problemática social repercute en el acceso a la información y la participación en la comunidad. Sin las habilidades necesarias para navegar en el entorno digital, muchas personas quedan excluidas de oportunidades educativas, laborales y sociales. En mi labor académica, he observado que el acceso y la comprensión de las herramientas digitales benefician a los estudiantes al facilitar su aprendizaje. Estas herramientas les permiten seleccionar entre diversas opciones de enseñanza, enriqueciendo así su experiencia educativa. Es fundamental fomentar la alfabetización digital para cerrar la brecha, lo que implica no solo proporcionar acceso a la tecnología, sino también cultivar habilidades que permitan a las personas utilizarla de manera efectiva y crítica
La diferencia de la Multimedia, ¿qué es “transmedia” y “crossmedia”?

Scolari (2013) define las narrativas transmedia como relatos que se desarrollan a través de diversas plataformas y medios de comunicación, en los que los consumidores no solo reciben la historia, sino que también juegan un rol activo en su expansión. En lugar de ser una simple adaptación de un formato a otro, como de un libro a una película, la transmedia implica que cada medio aporte lo que mejor puede ofrecer, contribuyendo de manera única al relato general. Además, las audiencias se convierten en protagonistas activas en este tipo de narración.
Un ejemplo que ilustra la diferencia entre multimedia y transmedia sería el siguiente:
Multimedia: Imagina un sitio web educativo sobre la historia del Imperio Romano. En este sitio, los usuarios pueden ver videos, escuchar audios, leer textos y observar imágenes. Todos los elementos (video, audio, texto, imagen) están integrados en una única plataforma: el sitio web. Transmedia: En cambio, una narrativa transmedia sobre la historia del Imperio Romano se desarrollaría en diferentes plataformas. Por ejemplo, una serie de televisión presenta la trama principal; en una aplicación móvil, los usuarios pueden acceder a mapas interactivos que exploran en profundidad las campañas militares romanas; un cómic narra las aventuras de un personaje secundario; y en redes sociales, los fanáticos discuten teorías y crean contenido adicional. Para comprender la historia completa, los usuarios deben interactuar con varias plataformas, y cada una aporta una pieza única al relato.
El crossmedia, según José Sixto García (2020), se caracteriza por la integración de diferentes canales, soportes o medios con el objetivo de difundir un mensaje común adaptado a los lenguajes y normas específicas de cada plataforma. A diferencia de simplemente replicar contenido, los modelos crossmedia exigen que el usuario interactúe con las distintas plataformas, fomentando su participación activa. Esta dinámica permite que las audiencias pasen de una plataforma a otra sin perder el vínculo con la marca, en un proceso que combina promoción en internet y adaptación a los hábitos de los nuevos consumidores, quienes han dejado de ser simples receptores pasivos para convertirse en prosumidores (productores y consumidores de contenido). Este modelo no solo implica el uso cruzado de medios para la promoción, sino que también ofrece contenido complementario en diferentes plataformas (Ma, Tanaka y Nadamoto, 2006). Ibrus y Scolari (2012) describen el crossmedia como una propiedad intelectual, historia o experiencia que se distribuye a través de múltiples plataformas mediáticas, usando diversos formatos.
- La diferencia entre crossmedia y multimedia radica en cómo se utilizan los medios. Mientras que en el multimedia se integran diferentes tipos de contenido (texto, imágenes, audio, video) dentro de una única plataforma o medio, en crossmedia el contenido se distribuye de manera complementaria a través de múltiples plataformas. Cada medio en crossmedia contribuye con una parte única del mensaje, adaptándose a las características propias de la plataforma y fomentando la participación activa del usuario. En multimedia, por el contrario, todos los elementos se presentan en un solo espacio, sin requerir que el usuario interactúe con varias plataformas.
- La diferencia entre crossmedia y transmedia radica principalmente en cómo se distribuye el contenido y en la relación entre las distintas plataformas. Crossmedia se refiere a la distribución de un mensaje o contenido a través de múltiples plataformas, donde el mensaje principal se adapta a los diferentes medios, pero no necesariamente añade nuevos elementos narrativos. Cada plataforma puede compartir el mismo contenido o una versión ligeramente adaptada del mensaje original. El objetivo principal es alcanzar al público en diferentes puntos de contacto (televisión, redes sociales, web) para reforzar un único mensaje central. El Transmedia, en cambio, implica una narrativa que se expande a través de diversas plataformas, donde cada medio contribuye con elementos únicos y complementarios a la historia general. En lugar de repetir el mismo contenido, cada plataforma ofrece una pieza exclusiva que enriquece el universo narrativo. Los usuarios deben interactuar con varias plataformas para comprender completamente la historia, que se va construyendo fragmento a fragmento a través de medios como películas, libros, aplicaciones, cómics, entre otros.
BIBLIOGRAFIA
Cabero, J.; Llorente, M. C. (2006). La rosa de los vientos. Dominios tecnológicos de las TIC’s por los estudiantes. Sevilla: Grupo de Investigación Didáctica.
Cañón Rodríguez, R., Grande de Prado, M., & Cantón Mayo, I. (2016). Brecha digital: Impacto en el desarrollo social y personal. Factores asociados. Tendencias Pedagógicas, 28, 115–132. https://doi.org/10.15366/tp2016.28.009
Ibrus, I., & Scolari, C. (2012). Crossmedia Innovations. Texts, Markets, Institutions. Peter Lang
Icaza-Álvarez, Daniel Orlando; Campoverde-Jiménez, Gerardo Eugenio; Verdugo-Ormaza III, Diego Efrain; Arias-Reyes, Pablo Danilo (2019) “El analfabetismo tecnológico o digital”. Polo del Conocimiento, Vol. 4, No 2. Disponible online: 10.23857/pc.v4i2.922
Sixto-García, J., y López-García, X. (2020). Usos crossmedia y cross-promotion en la difusión de contenidos de los diarios nativos digitales europeos. Hipertext.net, (21), 141-151. https://doi.org/10.31009/hipertext.net.2020.i21.13
Rogers, E.M. (2003). Diffusion of Innovations. New York: The Free Press.